Tras más de diez años en la zona, y de haber visitado muchos de los restaurantes de Bávaro y Punta Cana, he creado este espacio para comentar mis experiencias personales en cada uno de ellos. Espero que la información os sea de utilidad y que me ayudéis con vuestros comentarios a complementar mis experiencias. ¡Buen provecho!

dimecres, 6 d’abril de 2016

NOAH RESTAURANT & LOUNGE

Hay un lugar en Bávaro al que podría colgar, sin riesgo de equivocación, la etiqueta como mejor restaurante de toda la zona. Un lugar en el que la calidad es excelente, el servicio acorde, la decoración elegante, y sus platos exquisitos. Ese lugar se llama Noah Restaurant & Lounge, aunque todos lo conocemos sencillamente por Noah, y está situado en el párking de un centro comercial.

Por más increíble que parezca, el mejor restaurante de Bávaro con diferencia (para mí, claro) no tiene vista al mar, no tiene arena de playa, las palmeras están en tiestos y la música ambiente no se basa en cacofonías, bachata o merengue, curiosamente es todo al contrario de lo que uno espera encontrar en un restaurante de la zona turística.

Noah es, desde hace años, el mejor lugar para ir a comer o cenar de la zona, con una carta magnífica en la que todos los platos que he probado (a excepción de las pizzas) me han dejado una gran sonrisa en la boca. Sus entradas, el trío de ceviche es extraordinario, sus pastas, arroces, pescados (el tataki de atún es magnífico) y mariscos, son de una factura excelente. No puedo opinar de la carne porque yo no la como, pero con los que he tenido la fortuna de compartir mesa me han asegurado que las mismas están en la línea de excelencia del resto de la carta.

Noah ha logrado muchas cosas en estos años, una de ellas es combinar los platos típicos de la cocina criolla y dotarlos de una calidad superior elevándolos a la categoría de buena cocina, algo parecido a lo que ha hecho el gran Juan Luis Guerra con la música dominicana, y así puedes comer un chivo asado (repito que yo no lo he probado) con arroz y moro de guandules excelente, marcado con una presentación de alta mesa lo más alejada posible del típico "cucharazo" criollo. Esta fusión entre cocina caribeña y alta cocina solo la he visto en dos lugares, en el propio Noah, y en un restaurante magnífico de Santo Domingo, Pat'e Palo, que merece una entrada próxima por ser también extraordinario.

Otro de los logros de Noah, además de la ya comentada excelencia de su cocina, es haber pasado de ser uno de los restaurantes más caros de la zona a ser uno “normal”, pues el resto, sin acercarse a la sombra del Noah, han subido sus precios hasta igualar o incluso superar al maestro. Qué lástima que solo se hayan fijado en esta parte prosaica del negocio y no se hayan preocupado por tener una carta amplia siempre disponible, una música ambiente excelente, que invita a la charla y no al grito, o un servicio atento con camareros experimentados y habituales del lugar. Qué pena que el Noah no haya servido de vara para medir la calidad por la parte alta y sí la lista final…, pero la gran ventaja de esto es que ahora, cuando vamos al Noah, además de disfrutar de la comida, del ambiente, de los postres, y de una rica charla, salimos contentos con el comentario “pues no es tan caro” flotando en nuestros labios en los que todavía permanece el gusto del buen hacer de un chef que merece un aplauso continuo.