Tras más de diez años en la zona, y de haber visitado muchos de los restaurantes de Bávaro y Punta Cana, he creado este espacio para comentar mis experiencias personales en cada uno de ellos. Espero que la información os sea de utilidad y que me ayudéis con vuestros comentarios a complementar mis experiencias. ¡Buen provecho!

divendres, 1 d’abril de 2016

LA MATA ROSADA

En un capítulo de The Simpons, Homer se pierde a bordo de una lancha inflable en el mar. Una lancha en la que viaja acompañado de su hijo Bart y de los tres varones Flanders. Tras pasar varios días a la deriva, descubren una Krasty Burger en una plataforma petrolífera en medio del océano y comen hasta saciarse de toda el hambre acumulada. Pues bien, así me siento yo cuando voy a Samaná y atravieso el umbral del restaurante La mata rosada. ¿Cómo es posible que un lugar como ese, y tras una fachada como esa, se esconda el mejor restaurante del nordeste de la isla (y de parte del resto de la misma)?

La mata rosada es un restaurante que se encuentra ubicado en el malecón de Santa Bárbara de Samaná, lejos de los dominios del todopoderoso Bávaro o de la capital, Santo Domingo, pero que se ha convertido, por méritos propios, en un atractivo más de la preciosa península. Con vistas a la bahía de Samaná, el restaurante tiene una carta exquisita, original, y de excelente calidad, además a un precio muy razonable.

Uno de los platos que más disfruto cuando voy es el pescado a la hoja, un plato excelente en el que se combina la cocina criolla con los conocimientos de la cuisine française. Tiene también platos más mediterráneos, carnes, pastas, arroces, pescados y mariscos que fusiona con la cocina criolla rica en sabores dulces, cocos, vainillas y frutas, y fuertes, con sus ajíes y sus especies.

Sorprende que, a pesar de lo extenso de la carta, siempre dispongan de los ingredientes necesarios para cumplir con la misma y siempre lo hagan con el mismo nivel de calidad, lo que me lleva a preguntarme por qué, si en Samaná los propietarios de La mata rosada lo consiguen, aun con las dificultades de la zona, en Bávaro no haya forma de que se mantenga un plato tres semanas con la misma calidad, presentación o tamaño de la ración, salvo contadas excepciones. Incluso los postres, asignatura pendiente en la mayoría de los restaurantes del país, en La mata rosada son muy correctos. 

Gozar de un almuerzo, o una cena, en este restaurante es, sin duda, un motivo en sí mismo para visitar Samaná, uno más que añadir a los muchos encantos naturales con que goza esta parte de República Dominicana, y que recomiendo que no os perdáis.