Tras más de diez años en la zona, y de haber visitado muchos de los restaurantes de Bávaro y Punta Cana, he creado este espacio para comentar mis experiencias personales en cada uno de ellos. Espero que la información os sea de utilidad y que me ayudéis con vuestros comentarios a complementar mis experiencias. ¡Buen provecho!

dimarts, 22 de març de 2016

RESTAURANTE CASA GALICIA BY TIO JAIME

Dicen de este restaurante que es uno de esos en los que se come bien, pero caro. Puedo confirmar lo segundo y tengo muchas dudas de lo primero.

Ubicado en la zona residencial White Sands y decorado con bastante clase entre un mesón gallego tradicional y un restaurante de alcurnia tropical, tiene dos ambientes muy diferenciados, uno fuera tipo terraza, y otro dentro, bien acondicionado y del que yo salí con la sensación de que me habían estafado.

Fuimos cuatro amigos y decidimos cenar de tapas. Éstas fueron: huevos estrellados, tabla de embutidos ibéricos, croquetas de calamar en su tinta, pulpo a feira, una cazuelita de gulas y berenjenas asadas con queso de cabra. 

Los huevos estrellados estaban duros, cocidos, sin yema, las patatas empapadas en aceite, y los camarones (porque aquí los preparan con ellos) eran inexistentes, apenas encontramos dos del tamaño del dedo meñique de un bebé. Las croquetas estaban buenas, ocho bocados de croquetas de calamar en su tinta que fue, de lejos, lo mejor de la cena, aunque las sirvieron frías... Las berenjenas eran dos mitades, es decir, una berenjena de poco más de diez centímetros de longitud abierta por la mitad, asada y con una tira de queso de cabra sobre cada parte, pues bien, estaban crudas y duras. El pulpo, casi me jugaría un dólar a que no era pulpo, sino calamar gigante, y las gulas eran una de esas cazuelitas que anunciaban Puyol y Xabi Alonso hace unos años, del congelador al microondas y de ahí a la mesa, pero el premio gordo se lo llevó, de lejos, la tabla de embutidos ibéricos.

La tabla consistió en un plato con tres tiras de embutido, una de chorizo, una de lomo y una de longaniza del grosor de un papel de fumar, exactamente los mismos ingredientes, en el mismo orden y del mismo grosor que se venden en unas bolsas preparadas en el súper Pola y que cuestan menos de 2 USD. Aquí nos cobraron por esta vergüenza la escandalosa cifra de 15 USD, y ni siquiera se dignaron a separar las lonchas para que no se notara que las acaban de volcar de la bolsa al vacío al plato.

De postre pedimos filloas con crema pastelera, buenas, pero justitas, muy justitas..., y de beber, la mejor parte de la cena con diferencia pues pedimos cerveza Estrella Galizia, tres cervezas de esta marca, dos Presidente y una copa de vino blanco.

Nos cobraron por todo esto: unos huevos fritos (2) con patatas aceitadas, una berenjena cruda con queso de cabra, 8 bocaditos de croquetas, muy buenas pero frías, una tapa de pulpo calamarizado, una cazuelita de gulas, una tabla de embutidos impresentable, dos filloas, cinco cervezas y una copa de vino, la cifra de 140 USD.

Como el valor de las cosas es relativo a cada persona, me limito a exponer lo que nos cobraron a nosotros por estas racano-tapas.

Decía al principio que es un restaurante de esos en que la gente dice que se come bien, y quizá le demos otra oportunidad pidiendo un menú que no esté basado en las tapas, pero de momento mi sensación fue de salir timado como un turista en carnavales.